07 febrero 2012

LOCAS, GUÍA DE LECTURA

Título: EL FANTASMA DE HOPPERS
Autor: JAIME HERNANDEZ
Editorial: LA CÚPULA
Páginas: 130Z
PVP: 16 €

La calidad inagotable del trabajo de Jaime Hernandez (Oxnard, 1959) es uno de los misterios más sorprendentes del noveno arte. Pasan los años, pasan las décadas y este estadounidense hijo de inmigrantes mexicanos, hermano menor de los también dibujantes Beto y Mario Hernandez, continúa su trayectoria ascendente hacia el limbo de las leyendas del cómic. Su célebre novela río, Locas, se ha convertido en una referencia ineludible de la literatura gráfica de nuestro tiempo, adorada por varias generaciones de lectores, y es una experiencia que transforma la mirada del que se asoma a leerla.
En España, Locas goza de la rara distinción de haberse alzado dos veces con el premio a la mejor obra extranjera en el Salón del Cómic de Barcelona, en 1993 y en 2009. Primeramente el galardonado fue el álbum Las mujeres perdidas y luego ganó La educación de Hopey Glass, ambos editados, como todo lo de Hernandez en España, por La Cúpula. Sabrán que Locas comenzó serializada en Love and Rockets, a comienzos de los 80, y ha conocido desde entonces diversas publicaciones y multitud de recopilaciones con distinto criterio de selección, a veces temático, a veces cronológico. Las ediciones de La Cúpula traducen sin mucha explicación varias de estas compilaciones estadounidenses de Fantagraphics y corre uno el riesgo de no enterarse bien qué va primero y qué va después. Por si acaso les apetece leer la cosa con cierto orden, les explico a continuación la secuencia de publicación original y su correspondencia en castellano.
Como he dicho más arriba, Locas empezó en la revista Love and Rockets (50 números entre 1982 y 1996, con un fanzine previo) y el material de la serie de Jaime Hernandez publicado en esta cabecera seminal del tebeo independiente estadounidense puede encontrarse en los volúmenes españoles Locas 1, Locas 2 y Locas 3 (por si tienen dudas, los álbumes de La Cúpula Mechanics y Las mujeres perdidas, así como las miniseries Locas: La muerte de Speedy y Locas: Maggie y Hopey están contenidos en estos tres volúmenes, junto con más cosas). Con el cierre de Love and Rockets, Hernandez trasladó a sus personajes al formato comic book: primero vio la luz la miniserie de tres números Whoa, Nellie! (1996), después el número único Maggie and Hopey’s Color Fun (1997) y por último la miniserie de siete números Penny Century (1997-2000). En España, los tres títulos se han recopilado recientemente en el tomo Penny Century, traducción del homónimo de Fantagraphics que elimina el color del citado Color Fun y añade la historieta “Bay of Threes” del segundo volumen de Love and Rockets, del que les hablo más adelante. (Existe una edición previa de La Cúpula, en cinco cuadernillos, de Penny Century, pero se trata sólo de la última miniserie.)
Tras un paréntesis de cinco años, en 2001 los hermanos Hernandez resucitaron la revista que los hizo famosos. El segundo volumen de Love and Rockets (2001-2007) alcanzó la veintena de números y en España se han editado dos tomos que contienen material de esta etapa: El fantasma de Hoppers, que acaba de ver la luz, compila historietas de los primeros diez números y La educación de Hopey Glass de los siguientes. Por traducirse está la historieta “La Maggie La Loca” que se publicó en 2006 en The New York Times, así como los recientes episodios de Locas incluidos en los números 1 a 4 de Love and Rockets: New Stories, última versión de la mítica revista (con cadencia anual entre 2008 y 2011). Espero no haberme olvidado nada, y que ustedes lo disfruten.


Javier Fernández

28 enero 2012

CEREBUS


Título: Cerebus,Iglesia y Estado Volumen II
Autor: Dave Sim
Editorial: Ponent Mon
Páginas: 640
PVP: 36 €


Vuelven las aventuras y desventuras de nuestro oso hormiguero predilecto nuevamente de la mano de Ponent Mon. Con este tercer tomo parece ser que la serie está empezando a consolidarse en nuestro mercado (tan saturado por otra parte de novedades...), y empezando a encontrar su lector diana, que es de lo que se trata, llegar a cuanta más gente mejor, con lo que espero que su editor esté empezando a ver los 'frutos' del esfuerzo con esta edición.
En esta ocasión, el personaje de Cerebus sigue asombrando a sus lectores con nuevos vuelcos de su personalidad que tomará como sorpresa a más de uno, os lo puedo asegurar (momento atroz y despreciable por otra parte); También se acompaña de unos secundarios muy bien trabajados, con voz propia, sin los cuales la serie no sería la misma: desde la nueva encarnación del personaje de La Cucaracha (con parodia incluída del evento Marvel 'Secret Wars'), hasta un trasunto del autor de cómic canadiense consagrado hoy en día, Seth. Todos ellos acompañarán a Cerebus en su caída como Papa y en su periplo por recuperar lo perdido.
Siguiendo la estela del anterior tomo, Sim vuelve a la carga con su crítica hacia la Iglesia y otros temas, tales como la interpretación del Mesías, la fe, Dios, la sociedad en general, el ansia de poder de los humanos..Que bullen en el interior de su autor y que tienen salida a través de sus páginas. En este tomo, Iglesia y Estado II (en el original correspondería a los números 81-111), alcanza resoluciones gráficas y narrativas que son para quitarse el sombrero, muy radicales (creo que incluso más que en tomos anteriores), dando un empaque visual muy 'bizarro' a algunas partes de la obra que hará las delicias al buen aficionado que le guste deleitarse en esas planchas magníficas, con ayuda del excelente Gerhard y su forma tan peculiar que tiene de dibujar los fondos.
Este tomo que nos ocupa hoy tiene momentos estelares que puede provocar desiguales reacciones en el lector: Desde rechazo inicial (por la alta rayada mental de Dave Sim) pasando por admiración por lo anteriormente explicado; Todo esto reafirma la grandeza de lo que tenemos delante de los ojos y su posición privilegiada (se lo merece) como obra única y totalmente diferente.
Recomendable al 100% bajo mi punto de vista, pero también no gustará a muchos y eso es lo que tienen las obras maestras: remueve conciencias e induce a la reflexíon de temas tan universales como los que Dave Sim vuelca aquí. La edición por parte de Ponent Mon sigue la estela de tomos anteriores: Formato generoso, cartoné excelente y una calidad de reproducción impecable.
En definitiva, como ya he dicho en anteriores ocasiones, un cómic que no puede faltar en tu estantería. Imprescindible es decir poco, señores.

Francisco José Arcos Serrano.

25 enero 2012

EXPOSICIÓN ANDRÉS G. LEIVA

El próximo 8 de febrero se inaugura en la Sala de Exposiciones Tríptico una exposición con trabajos de Andrés González Leiva (Córdoba en 1969). Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla actualmente imparte clases de Dibujo en el IES Luis De Góngora. Descubre el mundo del cómic a mediados de los años ochenta y serán autores de esa época los que más influirán en su manera de entender los entresijos de la historieta. Dibujantes como Corben, Bernet, Carlos Giménez, Bilal, Mattotti, Das Pastoras y, más tarde, Prado son los ejemplos más representativos de una larga lista. En 1998 es premiado con un áccesit en el Primer Certamen de Cómic Injuve.Desde entonces colabora asiduamente con las revistas Androito Ke-Ke y Dos Veces Breve (Adriana editorial) de Córdoba y Tos (Sins Entido-Astiberri).Sus álbumes individuales son:Historia de IVÁN (2000, Diputación de Córdoba), Bichos Raros (2001, Escuela de Arte Mateo Inurria de Córdoba) y El misterio de Electra / Horrible hórreo (2002, Sins Entido), obra con la que es nominado en la categoría de autor revelación en los premios del 21º Salón del Cómic de Barcelona, Juana de Arco (2005, Sin Sentido) nominada al premio a la mejor obra en el 23º Salón del Cómic de Barcelona. Esta obra y EVELYN, el extraordinario caso del doctor Corman (2009, Sin Sentido- Diputación de Cuenca) tienen una pequeña tirada en francés .También ha participado en los tebeos colectivos Plagio de encantes (2001), Tapa Roja (2003) y Lanza en Astillero (2005) experimentos narrativos a cargo de la editorial Sins Entido y Jesús Cuadrado.Ha participado en Eutopía 2007 coordinando el taller de cómic La pared original: tres historias contemporáneas comisariado por Paco Cerrejón de Veleta y con la participación de los dibujantes de cómic Rutu Modan Y Charles Berberian.

Esta exposición durará hasta el 24 de febrero y se complementa con unas Jornadas de Cómic en la Educación en las que el autor explicará los procesos de creación que utiliza, así como las experiencias de la aplicación didáctica que viene realizando desde hace años.
Fuente: Sala Tríptico (C/ Motril, 14013 Córdoba)

24 enero 2012

LLENANDO EL VACÍO

Título: PAGANDO POR ELLO
Autor: CHESTER BROWN
Editorial: LA CÚPULA
Páginas: 300
PVP: 26 €

Dice Veronica Monet en la solapa de Pagando por ello que esta reciente novela gráfica de Chester Brown (Montreal, 1960) es “una representación sincera y fiel de la prostitución de clase media desde el punto de vista del cliente medio”. La activista sexual, antigua chica de compañía y cortesana continúa: “El lector hará bien en leer el epílogo y los apéndices donde Chester Brown arremete contra los argumentos en contra de la prostitución con claridad, lógica y una impecable atención al detalle”. Pues bien, estos dos son los ejes del fenomenal libro de Brown sobre su experiencia como putero: la representación y la argumentación.
En cuanto a lo primero, Brown demuestra aquí una absoluta madurez narrativa, un dominio total sobre la planificación y el ritmo y un estilo exquisito basado en la síntesis gráfica y temática, en la repetición y en la elipsis, recursos que acercan el producto al minimalismo. Todo lo dicho es apreciable en anteriores trabajos de Brown como Louis Riel, Nunca me has gustado o El Playboy, pero remarco aquí los términos madurez y exquisitez, pues el canadiense se supera con cada nuevo trabajo y Pagando por ello alcanza, en mi opinión, cotas de excelencia formal por su eficacia y su ya citada claridad.
Argumentalmente, la novela gráfica se suma a los trabajos autobiográficos de Brown, herederos en parte de los de su amigo el histriónico Joe Matt, a quien va dedicado el volumen y a quien, como sigue, se le reconoce la deuda en la dedicatoria: “sus cómics (…) han sido y son para mí una fuente de inspiración”. En este sentido, la también afirmación de Monet “el libro de Chester Brown no trata otros tipos de prostitución como la de las chicas de compañía de lujo y el enrarecido mundo de las cortesanas” sencillamente denota que Pagando por ello es, antes que nada, la puesta en escena de una experiencia personal, el retrato de las obsesiones íntimas de su autor, no un tratado sobre prostitución.
Sin embargo, tal como se describe a sí mismo, Brown parece un tipo reflexivo, capaz de comprometerse con una idea hasta sus últimas consecuencias, pero dialogante, dispuesto a confrontar sus puntos de vista con los de los demás. Esta querencia al diálogo sustenta el segundo eje del libro, la argumentación. Haciendo uso de una fenomenal documentación, Brown se permite estructurar con firmeza un discurso a favor de la descriminalización de la prostitución y en contra del ideal de amor romántico. Este discurso subyace, y a veces se explicita, a lo largo de todo el tebeo y alcanza el rango de ensayo fragmentario en los jugosos apéndices y notas que, continuando la estrategia textual que caracterizaba Louis Riel, complementa y enriquece la lectura de las viñetas. El discurso es firme porque Brown, tolerante y respetuoso donde los haya, se alinea constantemente a favor de lo que Seth, en sus propias notas en los apéndices, denomina “la inviolabilidad del derecho a la propiedad”. Para dejarlo más claro, esa feliz coda de la lógica capitalista y la filosofía libertaria se concreta en Pagando por ello en una encendida defensa del derecho a la propiedad privada del propio cuerpo.
Polémico, interesante, formativo, esclarecedor, sincero y hermoso, el libro de Chester Brown ofrece mucho más que la mayoría, por el mismo precio.


Javier Fernández

16 enero 2012

LOPEZ ESPÍ EN CÓRDOBA


En los kioscos de los años 70 no faltaba ni el semanario El Caso ni los tebeos de la editorial Vértice. Esta editorial barcelonesa comenzó en 1969 a publicar las historias de los superhéroes creados por Stan Lee en la editorial norteamericana Marvel. Eran kioscos que en vez de vender dedales de colección, como ahora es el caso, vendían sesudos fascículos sobre la guerra mundial, la guerra civil, la Historia del mundo, la Historia de España, la Historia Universal... en fin todo lo que cualquier filósofo (amante del saber, en griego) espera encontrar en un kiosco. Tengo mi casa llena de tomos coleccionados por fascículos que hoy me sirven para dar fe de que la wikipedia lo intenta, pero que nada hay más fiable que algo publicado en un fascículo vendido en un kiosco en los años 70. Yo no tenía edad como para coleccionar fascículos sesudos y hoy, al escribir sobre la llegada de Rafael López Espí a Córdoba, me he dado cuenta de por qué me dio por coleccionarlos o cómo llegaron a mis manos. Pues bien, la culpa la tuvo López Espí.
López Espí era el ilustrador de casi todas las portadas de los tebeos de superhéroes que publicó la editorial Vértice entre 1969 y 1981. El por qué la editorial decidió que fuesen ilustradores españoles quienes reilustrasen las portadas para la edición española, en vez de publicar directamente las americanas nos lo explicará López Espí en la conferencia que nos dará el día 18 de enero. Lo que aquí nos ocupa es que nuestros kioscos estaban repletos de tebeos cuyas portadas estaban ilustradas por López Espí. Spiderman, Hulk o Namor, daba igual, todos tenían el trazo Espí. Era López Espí, sus pinceles, su gouache, quien nos atraía hacia el kiosco. Y claro, una vez allí, además de tebeos veíamos fascículos escritos por profesores universitarios y los comprábamos. Los que lo hicimos, hoy no tenemos sintonizadas cadenas como Tele 5 en nuestro televisor. Los que la tienen sintonizada es porque en vez de fascículos se compraban El Caso.
Más de 3.500 portadas ilustró López Espí para Vértice. Todos los superhéroes pasaron por su mano. Incluso alguno que no era Marvel, como Flash Gordon o El Hombre Enmascarado. Quizá sin quererlo, la editorial Vértice creó un estilo y un imaginario distinto en el lector de superhéroes de la piel de toro. Sabíamos que detrás de Espí venían las viñetas -hasta finales de los 70 no llegó el color a sus páginas- de Kirby, Buscema o Colan; pero para acceder a ellas había que rendirse primero al pincel de las portadas de López Espí. Y hoy día seguimos teniendo, y lo que es peor, comprando en ebay esos malditos tebeos de Vértice que estaban mal impresos, las páginas están ya sin excepción amarillas por culpa del mísero papel empleado y en el caso del Volúmen 1, las viñetas originales estaban retocadas por no decir violadas y ultrajadas. La única respuesta a nuestro amor por tan pésima edición es la portada. La única respuesta son las composiciones de López Espí, diferentes a las del resto del mundo, un mundo que mantuvo las portadas americanas.
Treinta años después de la desaparición de la editorial Vértice, una exposición la recuerda y tenemos la suerte de contar con Rafel López Espí para inaugurarla y dar una conferencia. En la sala de exposiciones Cajasur, en la calle Reyes Católicos, se exponen desde el día 18 de enero hasta el 2 de marzo un total de quince obras originales de López Espí junto a los tebeos en los que aparecieron como portada. Se podrá ver también una proyección en la que se muestran las viñetas originales americanas de un Spiderman comparadas con las españolas, adaptadas -o ultrajadas- por Vértice. También habrá ejemplares de los superhéroes Marvel editados por la edición alemana Williams en esa misma década de los años 70; así podrá comprobarse que aunque los kioscos alemanes no vendían El Caso ni fascículos, la edición de sus Thor, de sus Cuatro Fantásticos y demás era maravillosa, con excelente papel pero con un grave defecto: faltaba López Espí. Ahora ha venido una pequeña parte de su obra a Córdoba y con ella llega su autor y los recuerdos de aquellos kioscos en los que La Cosa compartía vecindad con El Caso, qué curioso o curiosa.
Ah, una cosa o caso más, Cajasur ha tenido a bien publicar además un excelente catálogo que cuenta con la pluma de Javier Fernández, escritor, experto en comics y habitual de este blog y también de aquellos kioscos de los 70 en los que no me cabe duda, además de quedarse prendado por las portadas de López Espí, miraba de reojo aquellos titulares de El Caso que decían cosas como: “Veló a un muerto que no era suyo” o “anciana apaleada por su sobrino pedigüeño”, casos reales que Silver Surfer no habría permitido que ocurriesen.


Fernando González Viñas

09 enero 2012

Chronicles of Wormwood

Glénat ha reeditado la primera entrega de Chronicles of Wormwood al tiempo que ha puesto a la venta la segunda. Ambas son obra de Garth Ennis, ilustradas respectivamente por Oscar Jiménez y el dibujante estrella de Avatar Press Jacen Burrows, que también trabajó con Ennis en el primer volumen de Crossed y con Alan Moore en su Neonomicon.
Si el Crossed de Ennis (sucedido luego por David Lapham a los guiones) es una especie de The Walking Dead pasado de rosca por el filtro salvaje característico de su escritor, Wormwood se encuentra mucho más cerca de su obra más recordada: Predicador.
Tanto por su argumento y personajes, como por encontrar en su narración la medida justa entre los elementos característicos que Ennis introduce en prácticamente todos sus cómics: Humor negrísimo, tono cool, protagonistas carismáticos, exaltación de la amistad, romance imperfecto y la irrupción de lo sobrenatural y religioso con un demoledor estilo crítico y desmitificador.
Y es que la historia se presta a ello: Danny Wormwood es el anticristo. Pero es buena gente y pasa de desencadenar el apocalipsis. Dirige en New York una cadena de televisión al estilo de la HBO y es colega de Jesús, un Mesías afro con rastas algo tocado y con tendencias comunistas.
Además están Jimmy el conejo parlante friki de Star Wars y acosador en la red, Maggie, la chica de Wormwood y uno de los mejores y elaborados personajes del cómic, y villanos imprescindibles como el Papa Jacko o el delirante tándem formado por el mismo Dios (tan poco fiable como lo era en Predicador) y el Diablo.
Si bien el primer tomo nos presenta personajes y situaciones que definen el particular universo de Wormwood sin crear en realidad un gran conflicto cósmico (pese a lo apoteósico de su desenlace), el segundo volumen, La Batalla Final, pone mayor énfasis en ello pero sin descuidar el tono cotidiano y cercano de la historieta.
Pero las afortunadas similitudes con Predicador van más allá: Si en aquella teníamos como hilarante secundario al recordado Caraculo, aquí tenemos nada menos que a un Carapolla para resultar casi tan pringao como aquel. Y en el propio Danny Wormwood vemos ecos de otros protagonistas de los cómics escritos por Ennis, desde su John Constantine de Hellblazer hasta el propio Jesse Custer de Predicador, pero encontrando su propia voz como inglés hijo del demonio a su pesar.
La pelea contra el supuesto destino marcado por quienes quieren manipularle también la recreó Ennis en los planteamientos iniciales de The Darkness, donde el sicario Jackie Estacado seguía más interesado en sus devaneos sexuales y en su amor platónico que en el destino apocalíptico que se le reservaba.
Ambas entregas de Chronicles of Wormwood son sobretodo una lectura amena y divertida.


J.A.Santiago

09 diciembre 2011

LA ÚLTIMA FRONTERA

Título: AQUEL QUE VIAJA, AQUEL QUE PASEA
Autor: RAÚL
Editorial: DIPUTACIÓN DE SEVILLA
Páginas: 120
PVP: 12 €


Me las paso hablando de Raúl, ni sé la de veces que lo he citado a lo largo de los años, o, mejor dicho, siempre que puedo lo traigo a colación. Iba a añadir: venga o no venga al caso, pero es que, oiga, siempre viene al caso. Mi primer libro de poemas lleva por portada un dibujo que hizo expresa y generosamente para mí; dibujó también la portada del segundo, pero este lo dejé inédito porque el contenido no está aún a la altura de la ilustración. La primera entrada de mi blog de historietas es la reproducción de una serigrafía suya que también me regaló, y tengo enmarcados más dibujos suyos que de cualquier otro artista. Diez, doce veces regalé su libro Fe de erratas, y otras tantas hice lo propio con Berlín 1931, y si me encontrara una caja de tebeos de Raúl en una librería no duden que los compraría todos para después darlos sin más intención que ayudar a la causa. Que no es otra que mostrar, demostrar, que el madrileño criado en Córdoba es el súmmum del tebeo español, el no va más, la última frontera.
Pasa además que el que lo ve lo entiende, y uno se vuelve acólito de inmediato. Por eso estoy que no quepo en mí desde que se inauguró la exposición Aquel que viaja, aquel que pasea en Sevilla, el pasado día 25 de noviembre. Porque sé que cuando acabe el evento, el próximo 8 de enero, habrá muchos más raulistas por el mundo. Proselitista que es uno, y ecuménico el mensaje. Los reconozco de inmediato, a los raulistas, y si no, no hay caso: antes o después acabamos hablando del genio, que es que nos come por dentro, y ahí ya encajamos las piezas. Rara vez tomo yo el tren para ir a ver una exposición, quiero decir, ha sido una sola vez –ya ven si es raro– esta del pasado sábado que me fui con mi mujer al XII Encuentro del Cómic y la Ilustración de Sevilla, concretamente a la Casa de la Provincia, donde está la muestra. Pero, claro, cómo no ir si se trata de Raúl, que se prodiga poco. O peor aún, que lo prodigan poco.
Permítanme adelantarles que la muestra está dividida en dos partes, como el catálogo que la acompaña: Uno, Aquel que viaja, compilación de páginas de historieta y escenas colombianas, las primeras mágicas, imposibles, irredentas, tan absorbentes que no sabe uno cómo dejar de mirarlas, las segundas impactantes, tremendas, rabiosas. Y dos, Aquel que pasea, paneles que reproducen un puñado de las numerosísimas ilustraciones de prensa, poemas visuales que el artista ha ido diseminando a lo largo de los años por varias, privilegiadas, publicaciones y de las que, en la mayoría de los casos, no existe ya original que exponer. Digo poemas visuales y habrá quien piense que un poema lo escribe cualquiera. Estos no. Son fruto de un talento bárbaro, de los de nocaut.
La selección expuesta no es tan amplia como iba a serlo en un principio, pero ya se sabe que tenemos a la administración en crisis y paseando tijeras, aunque no estoy yo por quejarme, insisto, sino loco de contento. Hay un montón de inéditos enmarcados, y estos han caído luego dentro del catálogo, así que se pueden disfrutar en casa, una y otra vez. Y hablando del catálogo –que arriba he puesto que vale 12 euros porque es el precio al que lo vi en una mesita, aunque no sé yo si no se lo regalarían a ustedes si lo pidieran amablemente–, el libro incluye un jugoso ensayo escrito por Raúl, que revela algunas de sus intenciones artísticas y hace un recorrido didáctico por diversas piezas, y tiene también un cuco desplegable y hasta guardas impresas. Ay, qué cosa más bonica…


Javier Fernández

30 noviembre 2011

HOTWIRE, DETECTIVE EXORCISTA



Título: Hotwire. Réquiem por los nuestros
Autores: Warren Ellis, Steve Pugh
Editorial: Dolmen
Páginas: 144
PVP: 20€

Hay detrás de HOTWIRE una gestación prolongada irregularmente durante casi 20 años, y se nota. Que no os engañen los nombres de la portada, Warren Ellis ideó y colaboró en la creación original del personaje y comparte sus derechos de autor, pero el tomo es obra íntegra de su otro responsable, el dibujante y ahora escritor Steve Pugh, que refleja un interés y aprecio por el personaje notables.
La historia se ha actualizado, modificado y depurado mucho desde que se planteó inicialmente, y Alice Hotwire abandona su aspecto de heroína postpunk a lo TANK GIRL inspirada en la revista 2000 A.D. y ha renacido como una chica menuda con aire geek oriental, gruñona hasta lo insoportable y carismática, dura y vulnerable, que en el arte realista de sus viñetas protagoniza una historia que combina lo futurista, lo policial, la comedia negra y lo siniestro con estética de superproducción para un improbable videojuego cinematográfico inspirado en la serie B más variopinta .
En las situaciones y las pullas que los personajes se lanzan se entrevé la crítica a circunstancias sociales y políticas actuales sin profundizar en ellas, centrándose en una entretenida y sencilla (aunque trabajada) trama y en un sangriento sentido del espectáculo. El particular universo necrotecnológico de HOTWIRE amenaza en su desenlace con continuar en nuevas entregas, que espero que no tarden otros veinte años en materializarse ni decaigan en la calidad que distingue este primer capítulo autoconclusivo.


J.A.Santiago

14 noviembre 2011

¡CEREBUS ME ENCANTA!, NO SE SI LO HABÍA DICHO...

Título: Cerebus,Iglesia y Estado Volumen 1(de 2)

Autor: Dave Sim

Editorial: Ponent Mon

Páginas: 592

PVP: 34 €

Después de muchos años detrás de la traducción al castellano de ésta obra mítica del independiente americano, que se compone de 16 tomos recopilatorios en su edición original (Dave Sim no creía en la exactitud de las traducciones a los idiomas que no sabía leer), éste autor(Ontario,1956) posibilita que una editorial española (Ponent Mon), se haga con sus derechos por éstas tierras. Relacíón fructífera ésta que desemboca ya en un segundo tomo de nuestro oso hormiguero preferido.
Ya se reseñó hace algún tiempo el tomo I llamado Alta Sociedad (1986, en su edicón original) en este blog (magnífico tomo,por cierto), dónde Sim vuelca sobretodo el tema que en ése momento llena su cabeza: la política, en 512 páginas llenas de ese estilo que tanto caracteriza el arte y la forma de narrar de Sim. Éste primer tomo fué el pistoletazode salida en Abril del 2010. Fue un pequeño revulsivo en esas fechas, porque la editorial Ponent Mon empieza la serie con el tomo 2, en lugar del 1. La razón es bastante simple: eran deseos expresos del autor. La historia no se resiente nada al empezar sus aventuras con Alta Sociedad.
Dave Sim, canadiense de nacimiento, ha dedicado más de 6000 páginas (no, no sobra ningún cero), en Cerebus. En éste tomo que nos ocupa, emplea más de 600 páginas (de más de 1200 si juntas ambos tomos), en un nuevo pico creativo que encumbra aún más ésta parte (de 2) titulada 'Iglesia y Estado'. ¿Qué nos vamos a encontrar en éste tomo I de Iglesia y Estado?, se estarán preguntando los lectores...
Empecemos por las novedades artísticas. Es el primer tomo dónde Gerhard (dibujante amigo de Sim) incorpora fondos a las viñetas, dando un empaque visual muy efectivo.
La temática cambia de la crítica al poder político del tomo 1 (que aún existe en sus páginas) a la religión, donde Dave Sim la entrelaza con divertidas tramas, mezcladas con su particular punto de vista de la cultura pop y experimentando con las viñetas como sólo él sabe hacer. Como se suele decír en éstos caos, un desvarío genial.
Al comienzo de la aventura hay un personaje-parodia de Lobezo, llamado Wolveroach, por el cual Sim tuvo un montón de problemas con la Marvel, éste es un momentode pura cultura pop a los cuales me refería más arriba dónde se nota que Sim se lo pasa bomba en la construcción de sus secundarios, que suelen ser de auténtico lujo.
A los que se acercaron al primer tomo de CEREBUS, ni que decir tiene que deben de seguir sus aventuras en éste tomo que nos ocupa. A los que aún no han leídonada de él, que empiecen por el tomo I y dudo de que no se enganchen a ésta magnífica serie, en la cual el derroche de inteligencia que impregnan sus páginasdan fe de la visión del mundo y sus diferentes estratos sociales, como pocos que se puedan encontrar en las estanterías de las librerías actualmente.
¡Cerebus me encanta!, no sé si lo había dicho...
Francisco Jose Arcos Serrano.

07 noviembre 2011

UN INTENSÍSIMO HAZ

Título: INFORME SOBRE CIEGOS
Autor: ALBERTO BRECCIA
Editorial: ASTIBERRI
Páginas: 64
PVP: 17 €
Decía el viejo Alberto Breccia (Montevideo, 1919-Buenos Aires, 1993) que su sueño dorado era adaptar a Borges a la historieta. Me lo confesó personalmente cuando lo conocí en 1992, meses antes de la publicación en España de su alucinante versión gráfica de Informe sobre ciegos, el célebre texto de Sabato incluido en la novela Sobre héroes y tumbas (1961). Yo, que por aquel entonces era joven e ignorante –ahora ya no soy joven, pero sigo igual de ignorante–, le pregunté que si la soñada adaptación del argentino sería libre o literal y el hombre enarcó la ceja y contestó seca y sencillamente que “sería un pecado modificar a Borges”. Curiosa paradoja: no modificar, modificando. ¿Aunque qué otra cosa es adaptar?
Con Juan Sasturain al guion, Breccia utilizó a Borges como personaje en la farsa política Perramus y ambos trasladaron también a imágenes el relato “El fin”, de Ficciones, pero el dibujante uruguayo, argentino de adopción, ansiaba dedicarse en extenso al bonaerense, recrearse en aquel universo que tanto amaba, absorberlo desde dentro. Y es que la literatura, como afirmó en mil entrevistas, era una de las grandes pasiones de su vida. Y por ella sentía más apego, curiosamente, que por la propia historieta. “Jamás leí un cómic”, me dijo en aquella ocasión, “nunca, ni de niño. Leía los que me tocaba ilustrar a mí porque no tenía más remedio. Así que no me pregunte cómo está la situación de la historieta. No me interesa el cómic”.
En la última etapa de la larga y espléndida carrera artística de Breccia, se sucedieron las adaptaciones de Poe, Lord Dunsany o Lovecraft, maestros del fantástico anglosajón, de la alegoría; y de los latinoamericanos, cronistas de un mundo en crisis, Quiroga, García Márquez, Carpentier, Guimaraes Rosa, Rulfo, entre otros. Ejercicios de variación que contradicen a todo aquel que considera que la supuesta pureza lingüística de un medio da frutos superiores a los del mestizaje, que existe tal cosa como un lenguaje propiamente historietístico y otro que lo es menos. Pocas veces encontrará el lector tebeos mejores que estos, que comenzaron no siendo tebeos, sino cuentos o fragmentos de novelas, y mantuvieron hasta el final la confusión de su naturaleza. No hay contradicción alguna. La palabra es fábrica y morada de la imagen.
Una y otra vez, supo el haz de Breccia iluminar significados ocultos en las diversas obras de partida, amplificar los más patentes, inventar otros nuevos, siempre con el amor del lector devoto que desea compartir sus lecturas con el mundo. Y quizá sea La gallina degollada la versión brecciana más celebrada, por la fuerza expresiva con que lee el maestro la historia de Horacio Quiroga, y Los mitos de Cthulhu la más exitosa, por reunir en un solo libro la visión de dos genios superlativos, pero seguramente sea Informe sobre ciegos la más meritoria del conjunto de traducciones gráficas, por la complejidad de llevar a imágenes las elucubraciones y obsesiones del Vidal Olmos de Sabato, y el delicado balance que se crea entre lo concreto y lo abstracto. La novela gráfica, joya que había permanecido demasiado tiempo lejos del alcance de los lectores y ahora nos trae en cuidada edición Astiberri, es un inquietante recuento de las tinieblas del alma humana, una meditación sobre el miedo a lo desconocido y un festival visual que logra dar forma a lo inasible. Toda una obra maestra, una de las muchas que nos legó Breccia.

Javier Fernández

02 noviembre 2011

MI ENFERMEDAD Y YO


Título: Monstruos
Autor: Ken Dahl
Editorial: Ponent Mon
Páginas: 208 B/N
PVP: 18 €

El autor de éste cómic tiene Herpes y quiere que todo el mundo sepa lo que es tener una ETS. Ya por esa desnuda sinceridad, merece la pena echarle un buen vistazo. La reseña de ésta obra que nos ocupa es un tanto especial. Al decir especial, me refiero al tipo de historia de la cual se trata. Seamos claros desde el principio: TODO EL MUNDO DEBERÍA DE LEER ÉSTE CÓMIC.Así de simple.En parte educativo,en parte ficción,se nos narra la lucha de su autor contra la enfermedad llamada Herpes,durante más de 3 años, luchando por vivir una vida normal con las limitaciones que conlleva ésta patología. La historia se remonta a cuando Ken Dahl (también conocido como Gabby Schulz) empezó a publicarlo en mini-cómics (así se forja la evolución de un autor indie), cautivando a los lectores que se acercaban a esa historia de pocas páginas con unos dibujos mezcla de Peter Bagge y Jeffrey Brown.... Hasta su recopilación en un tomito integral. Dahl es un excelente y honesto narrador, manipulando los diferentes registros que tiene a su alcance para llegar a un fin, y no es otro que el lector se emocione, y empatice con el personaje. Un dato importante que hace más creíble (si cabe) su historia: más del 75% de los habitantes de los EEUU tiene Herpes. Es una enfermedad silenciosa, dónde la desinformación y la ignorancia por parte de los habitantes está a la órden del día. Es un dato bastante triste, teniendo en cuenta cómo se las gastan los americanos en otras 'facetas' de su vida... ES UNA ENFERMEDAD INCURABLE, no sé si lo he dicho ya, pero es importante saberlo. Al terminar de cerrar éste tomo,se saben más datos sobre la enfermedad, y la forma que tiene de afectar a sus pacientes. Esa forma de afectación y el lidiar diariamente con la misma, lo puede emparentar con otros coetáneos suyos como por ejemplo Joe Matt, más que nada en el tratamiento del patetismo y la depresión que sobrevuela sobre el personaje. En un párrafo más arriba he sido bastante claro, así que intentaré seguir siéndolo:algunas de sus escenas me han hecho sentir muy, muy incómodo. La respuesta a ésto es bastante fácil: asusta de lo real que es, porque nos puede pasar a tí,querido lector que estás leyendo ésto ahora mismo, o a mí. Así es la vida. Hay que aprender a vivir con ello, ya no en éste caso particular, sino extrapolándolo a cualquier otra enfermedad. Pese al tema tan incómodo que trata, Dahl siempre dá en el clavo, y también se pone divertido cuando la historia lo requiere. Su representación monstruosa del virus es bastante acertada, y cuando usa las metáforas en su propia persona, 'animalizándose' (dando forma a su salida particular de sentimientos y rencor acumulados) no se pueden expresar de forma más acertada.Debería ser lectura referencial para cualquier profesional de la salud (entre los que me incluyo), pero eso no debe quitarle importancia a que es de obligada lectura también para cualquier aficionado al buen cómic(entre los que me incluyo también). Todo ello en una edición muy bonita por parte de Ponent Mon, con una rotulación excelente (nada que ver con otras 'monstruosidades'que se ven por ahí por parte de otras editoriales). Para los indecisos,la editorial ofrece un avance gratuito de 31 páginas del cómic. Así que corran a su punto de venta más cercano y compren Monstruos. Uno para leer y otro para regalar.... Sin lugar a dudas, uno de los mejores cómics del 2011. No lo dejen escapar... Después puede ser tarde.

Francisco José Arcos Serrano.

27 octubre 2011

VILLANOS



Sobre supervillanos tratan dos cómics americanos recientes muy distintos editados en la línea Icon de Marvel y publicados en España por Panini Cómics. Son NEMESIS e INCÓGNITO.
NEMESIS es una historia breve y completa en cuatro entregas (al menos por ahora) escrita por Mark Millar y dibujada por Steve McNiven, que ya hicieron equipo para la popular CIVIL WAR de Marvel. Trata sobre el único supercriminal del planeta que se dedica a buscar adversarios de su talla entre los cuerpos policiales de todo el mundo y retarles hasta provocar su muerte, y en manos del autor de KICK-ASS (que curiosamente iba sobre lo triste que realmente es intentar ser un superhéroe) y SE BUSCA (una historia muy diferente sobre la supervillanía y sus liberadoras bondades), es un show espectacular con pirotécnico aire cinematográfico y un tono en el que predomina lo abiertamente cool sobre un desarrollo más esmerado de los personajes y el desarrollo del argumento, aunque esté bien perfilado en su sencillez, explotando con previsibles golpes de efecto una premisa obvia de manera que puede resultar hasta fresca y original en apariencia, aunque se quede finalmente en una entretenida diversión.

INCOGNITO, de Ed Brubaker y Sean Phillips, se editó hace más tiempo, pero ahora se ha publicado su secuela: INCOGNITO, MALAS INFLUENCIAS, donde continúan las desventuras de Zack Aniquilante, un antiguo villano que trabajaba para una gran organización criminal y se vio forzado a entrar en el programa de protección de testigos y traicionar a sus compinches. Así era al menos como comenzaba el primer tomo, porque a Zack le han ocurrido un montón de cosas interesantes desde ese instante, y en este punto su situación ha cambiado radicalmente, no necesariamente para mejor. El filón imaginativo de Brubaker parece no agotarse e imprime a la historia un barniz cínico, fatalista y descreído, que no oculta otras capas igualmente interesantes a través de una legión de personajes secundarios de variado pelaje bien perfilados, como los que creó para SLEEPER, serie precursora de esta realizada hace años para Wildstorm, donde narraba la comprometida situación de Holden Carver, agente infiltrado en una organización terrorista internacional de supercriminales y abocado como Zack Aniquilante a un continuo dilema moral y al descubrimiento interior insatisfactorio de su propia y auténtica identidad.

J.A.Santiago

20 octubre 2011

LOS FANTASMAS TÁCTILES

Título: LA PROTECTORA

Autor: KEKO

Editorial: EDICIONS DE PONENT

Páginas: 64

PVP: 20 €

KEKO es un autor monstruoso.No podría haber empezado ésta reseña de otra forma.Hace días que terminé la lectura de la nueva obra de éste autor madrileñode nombre Jose Antonio Godoy,que firma sus obras con el nombre de KEKO,pero hasta éste momento por razones ajenas,no he podido ponermedelante del ordenador a escribir ésta reseña.
En ese tiempo que ha pasado desde que cerré sus páginas,no ha pasado día que no me acordara de muchas de sus imágenes.
Para quien no lo sepa,en ésta obra,KEKO continúa la obra de Henry James 'OTRA VUELTA DE TUERCA',allí dónde la dejó su autor,considerado uno de losmejores escritores de la historia de la narrativa.
Yo ya lo dije en su momento,pero no me cansaré de repetirlo:KEKO desborda talento.
Ese mismo que impregna las páginas de su anterior obra como autor completo,'LA CASA DEL MUERTO'(cómic que no dejaré nunca de recomendar,nominadocomo Mejor Obra del 2006 en el XXV Salón Internacional del cómic de Barcelona)o '4 BOTAS'(Premio a la Mejor Obra del 2002 en el XXI SalónInternacional del Cómic de Barcelona).
Deja también muestras de su maestría en publicaciones como 'ALMANAQUE COMESTIBLE'.
Todas las obras mencionadas están publicadas por EDICIONS DE PONENT(no podría haber sido otra),una de las mejores editoriales que tenemos por éstoslares que publican 'delicatessen' como las anteriormente mencionadas,y también la que hoy nos ocupa en éstas líneas.
Obra incluida dentro de la colección 'EL CUARTO OSCURO',dónde se hacen versiones 'alternativas' de clásicos del terror de la literatura universal,adaptadasal cómic,en unas ediciones que ya de por sí merecen un premio,y su merecida adquisición.
Para los que no se hayan leído 'OTRA VUELTA DE TUERCA',les recomiendo que antes de leerse éste cómic,se hagan con una copia del libro.Les puede aclararmuchas cosas antes de iniciarse con la continuación que ha urdido Keko en su cabeza,así que intentaré no desvelar demasiado de la obra original.
En éste cómic Keko continúa con la historia dónde Henry James la dejó(listón muy alto,pero que sobrepasa con creces),retomando a Flora,a laSra.Gross y a su tío,el señor de Bly.A partir de aquí,Keko despliega todos sus recursos como autor(que son muchos),para meternos en una historiade fantasmas,de dobles espejos,todo teñido con una atmósfera inquietante y compleja.
Ahondando más en los recursos que utiliza aquí el autor,es la primera obra dónde se vale de herramientas digitales,las cuales potencian la fuerza gráficade las viñetas de Keko.En obras anteriores,se nota que es un maestro en el tratamiento de su experimental blanco y negro marca de la casa,pero,a mi juicio personal,aquí alcanzan cotas altísimas,superándose a sí mismo,dónde coincide que también es su mejor obra.
No me queda más que recomendar ésta obra de un autor que se prodiga poco,pero cuando se asoma a la actualidad comiquera con una nueva obra,no falla....Rompe moldes,sin lugar a dudas,dando lo mejor de sí.
Desde ya,guarda un puesto privilegiado como mejor cómic del año 2011.

Francisco Jose Arcos Serrano.

JUGANDO AL GATO Y AL RATÓN

Título: DOLLS KILLER

Autor: SERGIO BLEDA

Editorial: DOLMEN

Páginas: 124(color)

PVP: 25 €


En ésta obra,escrita por Nicolás Pona y dibujada por Sergio Bleda,nos ofrecen una historia de serie negra,con un asesino en serie difícil de capturar,ambientada en Nueva York.
Esta obra se publicó originalmente en Francia.
Cuando lean éstas líneas,estarán pensando que éste argumento está ya muy 'trillado',pero hay que fijarse en que lo más importante no es el fondo,sino laforma de contarlo:
Su protagonista es una policía con una fuerte personalidad(Juliette Desanges)con un pasado en forma de trauma psicológico que lastra sus días como oficial,lo que le hace obsesionarse con el caso que tiene entre las manos.Gracias al guión de Pona,la historia te sumerge de forma adictiva en la historia,y atrapa desde las primeras páginas en una historia muy interesante,sobretodo para los amantes de los 'serial killer'.
Si a eso le sumas una caracterización muy buena de los personajes y de esa visión que tienen ambos autores de la ciudad de Nueva York,hace de ella unaadquisición de obligada lectura.
Sergio Bleda realiza aquí uno de sus mejores trabajos como dibujante,llenando las viñetas de ese estilo tan característico suyo,potenciado en éstaocasión con unos contrastes gráficos que le van de maravilla a la historia que se está contando.
Hay que avisar de un pequeño detalle a los despistados,para que no se lleven ninguna sorpresa:la historia que se cuenta está inacabada.Tuvo que cancelarse por su editor francés ocasionado por las malas ventas,pero no se preocupen,amigos lectores,que Bleda y compañía han subsanado ese error:
La edición que nos presenta DOLMEN dentro de su línea 'Siurell',incluye los 2 números que se editaron en Francia y como sustituto del tercer número(quenunca llegó a publicarse)un texto a cargo de Nicolás Pona,con ilustraciones de Bleda,de lo que debió ser en su momento ese tercer número perdido en ellimbo editorial.
Como demás extras se incluyen ilustraciones,bocetos,diferentes diseños de las portadas y mucho más que hará las delicias de los fansde Sergio Bleda(entre los que me incluyo).
Todo ello en una preciosa y excelente edición en tapa dura,con una pequeña reducción de los bocadillos de texto,respecto a su edición original,pero queno empaña para nada el producto final.
No hay que olvidar que en éstos días Sergio Bleda está celebrando su 20º aniversario como autor de cómics(1991-2011),el cual coincide con otra de susgrandes novedades publicada hace muy poco también por aquí,el libro de dibujos 20 AÑOS ENTRE PINCELES,también muy muy recomendable.
Bleda corresponde a ese grupo de dibujantes españoles que tuvieron que trabajar fuera de España para desarrollar una carrera digna dentro del cómic,sobretodo dentro de Francia,dónde el cómic está mucho mejor visto que por nuestras tierras.
Espero que éste integral en tapa dura sea muy goloso para los lectores que se acerquen a él,y que sea un éxito de ventas....El equipo detrás de la historiase lo merece y también DOLMEN por apostar con fuerza por autores españoles y sobretodo por una serie de género como ésta.
Desde aquí,mi más sincera recomendación.


Francisco José Arcos Serrano.

10 octubre 2011

CUANDO HACES POP…

Título: LOS 4 FANTÁSTICOS. LA EDAD DORADA
Autor: STAN LEE, JACK KIRBY, JOE SINNOT
Editorial: PANINI
Páginas: 488
PVP: 34,95 €

Puesto el grueso tomazo de Panini sobre la mesa, le entran a uno ganas de escribir una larga frase que abarque la reseña de principio a fin, comenzando con algo parecido a “este tebeo de Stan Lee y Jack Kirby” y terminando con una retahíla interminable de adjetivos laudatorios. Pero claro está que no es plan, y además me faltaría vocabulario.
Digo “este tebeo” y en puridad son “estos tebeos”, porque aquí compilados van veintidós: los números 44 a 63 de Fantastic Four, con fechas de portada consecutivas desde noviembre de 1965 hasta junio de 1967, más los anuales 3 y 4 de la susodicha cabecera, de 1965 y 1966. Lo que se dice un festín. Todos ellos los dibujó Jack Kirby, que es la fuerza más enérgica y definitoria de la historia del género de los superhéroes, y los escribió, también todos, Stan Lee. La gran mayoría, esto es, veintiuno de los veintidós, están entintados por Joe Sinnott, quien arropó con dulzura la explosión gráfica del Rey Kirby en aquella lejana década ye-ye y convirtió por méritos propios la díada fantástica en una suerte de tríada de ases. Es sabido que el Kirby de los presentes episodios es un artista en transición hacia su máximo estadio, la escritura y realización de la gran obra maestra del género, El Cuarto Mundo, pero qué duda cabe que su feliz aleación con Lee y Sinnott acabó otorgando a estas páginas una irrepetible cualidad de estándar.
Pues lo que tenemos aquí es precisamente eso, un modelo a seguir, el rasero con el que se miden y se medirán los demás tebeos de superhéroes, tal como pueden serlo el Supermán de la era Weisinger o el Spiderman de Romita, y véase que hay que recurrir a trabajos sobre iconos para la comparación. Cierto es que, a diferencia de esos dos, la dimensión sociológica de las aventuras de Míster Fantástico, la Chica Invisible, la Cosa y la Antorcha Humana es muy inferior –aunque ni mucho menos despreciable–, pero poseen idéntica frescura y son un derroche creativo y estético. Lo de Lee y Kirby presume de mayor coherencia narrativa y tiene tal atractivo, progresión y riqueza que lo deja a uno sin aliento. Son quizá el epítome de las obras del género y nunca más claramente que los episodios que aquí se compilan, en los que se sucede la acción y la invención a partes iguales. La llegada de Galactus, la aparición de los Inhumanos, el encuentro con Estela Plateada, la presentación de Pantera Negra, figuran entre los grandes hits de un tomo que incluye también, y entre otras cosas, la boda de Reed y Sue y el descubrimiento de la Zona Negativa. Todo aquí es alarde y maravilla, y diversión continua.
Estamos este año en plena celebración de las cinco décadas de vida de Marvel y la verdad es que no se me ocurre mejor forma de sumarse al evento que leer estos clásicos entre los clásicos del género de superhéroes. Más aún cuando se ofrecen al lector, como es el caso, en un formato atractivo y a un precio muy razonable. Representan lo mejor de este singular y exitoso universo de ficción; son, en pocas palabras, una verdadera joya pop.


Javier Fernández

04 octubre 2011

UNA PÁGINA DE LITTLE NEMO, DE WINSOR McCAY


Un gigante entre hormigas. King Kong aplastando clicks de Famóbil. El Dios creador del Antiguo Testamento impartiendo implacablemente su castigo de ceniza sobre los hombres. El diluvio universal anegando una armada de barquitos de papel…
Cuando era pequeño soñaba con ser muy grande. Y ahora que he crecido, lamento no ser grande. Sólo algo más viejo. Y con el tiempo, mis sueños han cambiado. Ya no me imagino en un trono dorado, revestido de honores y los súbditos a mis pies. Me conformo con ser el amo de una isla desierta y a Claudia Schiffer sirviéndome una piña colada. Cosas de la edad -“mi reino por una erección”, lo mismo que dijera Ricardo III al llegar a la andropausia-.
Un psicólogo encontrará lógicas concomitancias entre ambos sueños. La persona es la misma. La idea es similar. El subtexto es idéntico. Pero ¡ah! el tono, las imágenes, los colores… menuda diferencia. Ahora duermo en blanco y negro, y el contexto siempre resulta reconocible, aunque de un modo peculiar. Los objetos me resultan familiares; los personajes dejan cierta sensación de dejá vu; los obstáculos insolubles apestan a cotidianidad; el resultante final es asfixiantemente mediocre. El cine de las sábanas blancas ha devenido un cinta de vhs gastada. Qué diferencia con los sueños de antaño, proyectados en 70 mms sobre una pantalla de cinerama en prodigioso technicolor. Ahora, la sensación de maravilla ha desaparecido. Lo que nos queda es un simulacro. El recuerdo de un recuerdo que ni siquiera llegó a existir. Un castillo de naipes encantado envuelto en cantos de sirena. Pero qué más da que sean mentiras, si te hacen sentir vivo. Sueño con mis sueños de infancia y aún me asombro con la promesa de eternos prodigios por disfrutar. Abro las páginas de Little Nemo, en su maravillosa edición limitada “Esos Maravillosos Domingos”, y esa promesa se traduce en una realidad tangible, tamaño sábana, donde mis mejores fantasías de infancia vuelven a hacerse realidad.
¿Quieres saber algo de Winsor McCay? Acude a la wikipedia; este blog no se presta a ese juego tan vulgar del corta-y-pega. ¿Quieres datos? ¿Referencias? ¿Un análisis riguroso? ¡Por favor…! “Little Nemo” es fantasía, algo intangible, tan liviano y evanescente como las burbujas de champán cuando ascienden por la garganta. Y a la vez, tan trascendente y esquivo como un coro de ángeles castrati, cantando a las puertas del paraíso.
Little Nemo huele a naftalina. Es absurdo y ridículo. Reiterativo y cursi. Una antigualla para modernos. Un viejo vino a conservar embotellado para sumillers a la violeta. Pero, para mí, es como la voz de Dios llamando a mi conciencia. Un runrún calmo y constante que me asalta y me ilumina, invitándome a participar de la eternidad, a compartir un secreto íntimo que despierta a voces en mi alma. Un rayo láser en mi cerebro que me inunda de una verdad profunda y antigua, muy antigua, que cambia mi percepción del mundo y me transforma para siempre.
Lo que los tebeos fueron. Lo que son. Y lo que seguirán siendo.


Tito Alberto.

27 septiembre 2011

ARGUMENTOS DEMOLEDORES

Título: Deathlok. El Demoledor (Colección 100% Marvel), Autores: Charlie Huston, Lan Medina, Editorial: Panini, Formato: Rústica, 176 páginas, Precio: 15€.

DEATHLOK EL DEMOLEDOR, de Charlie Huston y Lan Medina, me recuerda en su contundente violencia de marcado carácter individualista y anárquico al ROBOCOP de Frank Miller y a los cómics más brutales y menos indies de David Lapham, como TERROR INC.
Huston ya hizo gala de una inusitada oscuridad en su revitalización de EL CABALLERO LUNA (también de Marvel Comics), con el arte de David Finch ilustrando las sangrientas páginas de un antihéroe, que como este, se debatía interiormente con sus demonios al tiempo que lo hacía físicamente con sus adversarios.
Como curiosidad señalar el cambio de raza del alter ego (más o menos) de Deathlok, el capitán Luther Manning, negro en los viejos cómics de los 70 y blanco ahora, sin que eso suponga diferencia alguna, aun menos dado el aspecto de zombi cibernético del cyborg asesino (cuando tanto debate parece traer en ocasiones el cambio de aspecto a la inversa de otros personajes Marvel más célebres).
Los abundantes diálogos que acompañan las salvajadas futuristas que nos muestran sus páginas no solo descargan un negrísimo humor e ironía, sino también una perorata de ciencia ficción cyberpunk muy del estilo de las que Warren Ellis suele desgranar en muchos de sus cómics, que el exagerado tono de la historia agradece.
De sus nada cándidos personajes, (hasta la niña pequeña que ocasionalmente acompaña a Deathlok parece bastante sádica) se desprenden críticas feroces a los problemas de la sociedad actual, reflejo sin duda del momento de descreimiento y lógico pesimismo general, no dejando títere con cabeza en cuanto a mostrar una mercantilización de la vida humana hasta extremos tan exagerados como inquietantemente creíbles hoy día.
Nada nuevo, por otra parte, en fábulas futuristas hiperviolentas como la ya clásica JUEZ DREDD (del que se ha editado hace bien poco un nuevo volumen inédito a color) , gran influencia sin duda tanto en el mencionado ROBOCOP del cómic y el cine como en este revisado DEATHLOK, que sin ser un gran cómic para el recuerdo, deja un poso de buen entretenimiento y agridulce optimismo por las futuras posibilidades de tan olvidado personaje.

J. A. Santiago

19 septiembre 2011

BIENVENIDOS AL FESTÍN

Título: ALMANAQUE COMESTIBLE
Autor: VV. AA.
Editorial: EDICIONS DE PONENT
Páginas: 48
PVP: 18 €

Desde la primera página hasta la última, o, mejor dicho, de la cubierta a la contracubierta, Almanaque comestible es un gozo continuo. Tebeos como este son los que lo ayudan a uno a sacar pecho y presumir del vicio. Porque tiene el citado álbum desvergüenza y creatividad a raudales, y es radical en su planteamiento, que no es otro que deleitar, procurando la reflexión y defendiendo de paso la voz propia de cada uno de los autores que desfilan por este jugoso menú para gastrónomos; lo que debería ser normal, convertido en excepción.
La nómina, con el impagable Micharmut al frente –no sólo en cubierta sino también en portada–, incluye a los siguientes, por orden de aparición: Pablo Auladell y Pedro F. Navarro –que adaptan “libérrimamente” el primer capítulo de A contrapelo, de Huysmans, y esto ya es indicativo del tono del conjunto–, Keko, Hernández Cava, Gustavo Rico, Jorge García, Txemacantropus y Cifré, más el ya dicho Micharmut, que además de las estampas citadas, ilustra a Cava y se marca un plato en solitario. Difícilmente se puede escoger mejor plantel, porque no están todos los que son, pero sí son todos los que están, y el resultado de la antología, vaya que sí, es antológico. Se podría destacar algún guisado, pero es que realmente merecen la pena todos, y todos son muy sabrosos. Hay una lectura lúdica –son tebeos, señores– y también una lectura de la realidad que lo deja a uno estremecido, con el ánimo intervenido, como después de toda comida que se precie, de todo lo bueno, si se quiere.
Por animarles al festín, les cuento que hay aquí un cerdito bailando al ritmo de un acordeón, y un pollo que fuma en pipa por la tripa. Y varios señores distinguidos se reúnen para celebrar, comiendo, la pérdida de la virilidad de un joven barón, y se repasan los menús de diversos condenados a muerte en la tejana prisión de Huntsville, y se rememoran las hambrunas ideológicas de antes, durante y después de la guerra de independencia, paliadas con gachas de almorta y fanatismo, y se ve también a Leonardo, fabricando un veneno para el papa Borgia. Hay mejillones que salen del mar y saltan con garbo al montón de la pescadera, y un banquete, primero pintado y luego pintarrajeado una vez y otra, y se cita el Génesis, pero en realidad se está hablando del hambre, o mejor dicho del Hambre, esa de la España que se inventó el franquismo. Y no es que se me haya olvidado hablarles de la historieta titulada Phil se queda sin comida, es que me la he saltado para citar una frase suya al final: “¿Cómo podemos mantener la calidad tan alta incluso en tiempos tan difíciles como este?” Eso digo yo, ¿cómo es posible?
Se necesita talento, el que aquí discurre a raudales. Se necesita fe, porque a nadie le ha sacado nunca de pobre dar sin esperar nada a cambio. Se necesita quien se deje los cuartos, que en este caso, como casi siempre, es De Ponent, a quien un día habrá que poner un monumento. Y se necesitan lectores, comensales, sin los que nada de esto tiene sentido. Son 18 euros, dos menús del día –o tres, si se va uno al chino–. Si se lee tres veces ya ha merecido la pena. Se puede prestar, leer en voz alta, compartir, releer, regalar… Y no pierde su valor nutritivo.

Javier Fernández

14 septiembre 2011

TUS MUERTOS VIVIENTES

El lenguaje televisivo es una mierda, salvo contadas excepciones, las adaptaciones a televisión molan más en su formato original. Para que algo de la tele sea admirable, debe estar pensado desde su origen en su idioma. La tele nos gusta sobre todo, por que no hay que esforzarse nada. No solo es más visual, más inmediato, es además, más simple y menos desafiante. La pereza llega incluso al nivel de esperar a las series traducidas y emitida en estaciones españolas, para ahorrarnos la molestia de descargarlas. Hay quien pone excusas de calidad, los subtítulos no me dejan ver la acción. Mamarrachadas, somos perezosos y no tenemos capacidad de atención. Por esto es que las adaptaciones a series televisivas atraen al público mayoritario, perezoso y distraído. Un publico que no esta espoleado por el frikipastismo (el termino me lo he inventado yo ¡EA!). Y es por esto, por esta adaptación al lenguaje de vagos, que cualquier situación que deba resolverse a través de un objeto tiene 3 planes detalle, y cada personaje que sea duro o débil, debe decir en algún momento: -Soy duro, o débil.
Así pasa que en “The walking dead”, si ya sabemos que Rick es un papanatas, descuidad, que dirá que es un papanatas un par de veces por capitulo.
Y es que la serie es de estas que te deja ver 2 movimientos de la trama antes de que ocurran, para hacerte sentir listo, (que detalle por su parte). Que rellena con fuegos de campamento, (que es más o menos como rellenar con escenas de los protas cagando). Que te enseña la cara del villano en el capitulo uno, (con un cartel de villano encima de la cabeza que parece el neón de un puticlub). Y que me instruye en la mecánica cerebral de un zombie. Yo no necesito conocer la mecánica cerebral de algo que me quiere comer el culo. Quiero saber como matarlo para que no me coma el culo.
Vamos la serie es una judiada, que yo no tendría el valor de hacerle a el violador y asesino de niños mas despreciable del planeta. Pero como la amenaza de la segunda temporada es ya una certeza, habrá que verla. La serie desde luego ha conseguido que el cómic se venda de nuevo, desde su numero uno, apareciendo en listas de best seller tradicionales. Como a mi y a mis gafas de pasta no nos importa quien siguiera que, antes de ser main-stream, pues por mi de lujo. Me consta que amigos personales que jamás habían visto un cómic de cerca, están enganchadísimos a esta obra. Y no se que pensará Kirkman, por que los escritores son unos avariciosos cobardes, y se lavan las manos después del cheque. Pero lo suyo clama al cielo.
En esta segunda temporada esperamos ver algunos personajes nuevos, realmente inolvidables, y despedir a algunos, que bien podrían ser el autentico centro de la historia. Esperemos que el ritmo se acelere, que capítulos hay el doble que la temporada anterior. Y lleguemos a los escenarios que ya son emblemáticos de la serie de cómics. Los presupuestos se han engordado y posteriormente recortado, así que apreciaremos un descenso de la calidad hacia el final apresurado de la temporada. Pero eso no es nada nuevo.
Para prepararnos ante la inminente nueva temporada yo os sugiero; juntar las vueltas del pan y haceros con el cómic desde el numero 1. Es sorprendentemente económico, y muy adictivo. Y para aquellos que ya son fanáticos del fenómeno zombie, un instructivo taller de supervivencia ante eventos de ámbito zombie. Donde compartir ideas y métodos de lucha contra los no-muertos. Impartido por un servidor el próximo día 20 de septiembre en el salón de actos del instituto andaluz de la juventud, la antigua casa de la juventud en la calle adarve, la calle a espaldas del domino´s pizza.
Luis Insa Mohedano

ACTIVIDADES EUTOPÍA ZOMBIE:

-Ciclo de Cine Zombie en la Filmoteca: http://www.festivaleutopia.org/cine/ciclo-de-cine-zombi


12 septiembre 2011

NARRACIÓN Y ARQUITECTURA

Título: Asterios Polyp
Autor: David Mazzucchelli
Editorial: SinsEntido
Páginas: 344
PVP: 30 €

Qué ganas tenía de la nueva obra de uno de mis dibujantes preferidos americanos, David Mazzucchelli(1960).Desde que le puso imágenes a los guiones de Miller en Daredevil(una de las mejores etapas delcuernecitos,sino la mejor)me dejó con ganas de más.
Después vino otra colaboración con Miller en Batman:Año Uno(1988),coinciendo en calidad similar a su cómic anterior en Marvel.
Algunos números sueltos en Marvel Fanfare,Star Wars,Superman/Batman,X Factor,fueron sus fugaces aportaciones al medio.
En ésa transición,Sin ír más lejos,influye en su dibujo a varios de mis dibujantes preferidos patrios:Pascual Ferry o Beroy.
Reaparece en 2004 publicando su adaptación personal de la novela de Paul Auster 'Ciudad de cristal',muy recomendable también.
En ésa época ya empieza a pulir algunos detalles de lo que será su nueva obra,totalmente personal,con guión,dibujo,y color propios,lo que se considera suprimera gran novela gráfica.
Dicha obra se llama 'Asterios Polyp',publicada originalmente por Pantheon en 2009:"Asterios Polyp es un hombre de 50 años con una carrera poco satisfactoria como arquitecto y profesor.Su vida está completamente descontrolada y con el tiempo se ha convertido en la sombra de sí mismo. Una noche, en medio de una tormenta, un rayo incendia su casa de Nueva York,hecho que desencadenará en un fatídico viaje''.
Desde el otro lado del charco ya se empiezan a oír reseñas muy muy positivas,ganando incluso varios premios importantes,el Harvey y el Eisner,ahí es nada.
De la mano de la editorial SinsEntido llega su publicación en España,en el año 2010,en una edición que,ya de por sí,merece la adquisición del ejemplar.
En la obra se puede encontrar un viaje iniciático de un alter ego del autor,el cual le dá nombre a la novela gráfica,en una muy sugerente narración en paralelo,dónde se nos narra,entre otros temas,su relación con los otros 'actores'que van apareciendo por su vida,y le necesidad de cambio,que vá intrínseco en la mayoría de las personas,con su buena dosis de redención.
A primera vista,el dibujo al que nos tenía éste autor acostumbrado,cambia de forma radical al eliminar ése trazo realista que inundó sus páginasen los 80's y adopta una búsqueda formal y narrativa dónde prima más que nada líneas estilizadas dando una dimensión impresionista a su conjunto.
Uno de los grandes aciertos de la obra está en el uso de su color.Cada personaje tiene el suyo(con tipografía diferente incluida),y vá variando a lo largo de la obra,según el estado de ánimode cada uno de ellos.Un recurso muy original que en manos de otro quizás hubiera pecado de engorroso,pero que en manos de Mazzucchelli es todo un acierto.
Si hablamos del color,no se nos puede olvidar la estructura tan curiosa que destila ésta novela gráfica cuando se refiere al diseño de la percepción humana combinado con una concepción materialista de la vida y de lo que nos rodea de éste personaje tan carismático como es Asterios.
Personalmente nunca había visto éste recurso tan original y que casa tan bien con lo que Mazzuchelli nos quiere contar.
No queda más que recomendar ésta novela gráfica,sin lugar a dudas entre lo mejor del pasado 2010,en la cual se rompe con todos los esquemas preestablecidoshasta ahora en la lectura de una novela gráfica,que no puede faltar en la estantería de cualquier aficionado al buen cómic.
Se recomienda leerla con detenimiento y detalle.Puedo asegurar que en segundas y terceras lecturas se siguen descubriendo detalles que a priori se 'escapan'.
Si me preguntaran quiénes están revolucionando el noveno arte en los últimos años,sin duda el nombre de Mazzuchelli estaría junto al de Chris Ware y Dash Shaw.
Regreso triunfal por la puerta grande de éste autor que se prodiga tan poco.Esperando con ansia nuevos trabajos.


Francisco José Arcos Serrano

31 agosto 2011

COMENTARIOS SOBRE UN FRAGMENTO DE “OUTLAND. ATMÓSFERA CERO” (Parte segunda)



Una “modesta” explicación
Ehhh… creo que es una planificación correcta. Y me imagino, por las imágenes que me sugiere la lectura del guion, que la realización de Hyams no se aleja demasiado de la mía.
Pero lo que me interesa tratar aquí no es la película de Hyams. Ni tampoco demostrar mis conocimientos o mi presunta sabiduría cinematográfica. Sino por el contrario, una vez sentadas las bases de cómo se puede contar visualmente esta escena, contrastar la solución adoptada con la planteada por el genial Jim Steranko en su adaptación al cómic de esta película.
Mientras yo me he entretenido en preparar la situación durante toda una página, con una larga perorata pseudoliteraria que salta de un punto de vista a otro, antes de secuenciar la acción en un número de planos que, normalmente, excederán de 15, a Steranko le basta una doble página para transmitirnos toda la información necesaria y sugerirnos el estado de ánimo del protagonista.
De hecho, lo que es más sorprendente es que toda la acción de “Atmósfera Cero” está desarrollada como una abrumadora sucesión de splash pages, o dobles páginas secuencia, de rara perfección. Y de todo el cómic, la que considero que es la mejor escena o, por lo menos, la que a mí me llega con más fuerza, es la que he escogido como objeto de este comentario. Explicaré por qué.
Este cómic es la hostia
Steranko resume toda la escena en una única toma general, jugando con los contraluces y la iluminación dramática, destacando aquellos objetos y elementos que nosotros pretendíamos resaltar mediante planos detalle y manteniendo el resto en sombras. Y al fondo del encuadre, relegado a una esquina lateral-como tiene que ser- la figura en silueta del héroe, empequeñecido y oculto.
En el margen inferior, al igual que en otras páginas del cómic, se suceden diversas viñetas. Pero en esta escena, lejos de describir la acción o dar pie a los diálogos, el pie de página se reserva para mostrarnos fotogramas de la grabación en video de la mujer del protagonista: la acción se ralentiza; se suceden frases repetitivas, que no hacen más que incidir en lo expuesto como texto narrativo. Lejos de aglutinar muchas acciones en el menor espacio posible, la sensación que invade al lector es justo la contraria: la de atender a una pausa en la acción porque toda la información ya estaba ante nuestros ojos en la viñeta principal. No existe acumulación narrativa; el dibujante se detiene el tiempo suficiente en la acción para que ésta importe.
Steranko pudo haber optado por imitar una narración cinematográfica, permitir que los diálogos se escucharan fuera de campo mientras nos asaltaban planos detalle de la fotografía familiar o el oso de peluche. Pero eso habría sido demasiado fácil: estaría forzando la mirada del lector, provocando su complicidad artificialmente; convirtiendo el texto dramático en un mero cliché.
La solución adoptada, por el contrario, incluye distintos puntos de vista (al igual que el texto literario que encabeza el artículo) pasando de un punto de vista objetivo (la imagen del héroe encuadrada en la penumbra), al subjetivo indirecto (la “panorámica por la habitación) y el subjetivo (la pantalla de video); que permite saltar de la acción general al drama íntimo en un mismo plano. (Aunque para ello, el autor se vale de una trampa: añadir un segundo visor frente a nosotros.) La reacción del protagonista permanece oculta,
En cierto modo, Steranko combina la exteriorización de los sentimientos del protagonista con un aparente distanciamiento de la cámara: si la reacción del personaje permanece en todo momento oculta es porque se corresponde con nuestra propia percepción. La composición del cuadro, en consecuencia, tiene por tanto un fuerte carácter impresionista, reflejando el tormento interior del héroe. Pero todo desde la sugerencia, sin incidir en su rostro apesadumbrado. Sin primeros planos que enfaticen innecesariamente el componente dramático.
Al igual que algunos de los mejores momentos de John Ford (la despedida de los hermanos en “¡Qué verde era mi valle!”) o el infravalorado Robert Mulligan (la cámara que queda rezagada en el umbral de la habitación, cuando la madre entra para consolar a su hija en “Verano en Luisiana”), Steranko decide contemplar la escena desde lejos, asaltado por un inesperado sentimiento de pudor, como si comprendiera que la naturaleza de las emociones descritas tiene un carácter tan personal que las reacciones del personaje deben reservarse para su estricta intimidad, lejos de miradas indiscretas.
En esta doble página, el Steranko más exhibionista deja paso a otro Steranko, el maestro dominador del arte del cómic y sus valiosos secretos; porque en este mágico momento, al igual que le pasó a Orson Welles en “El Cuarto Mandamiento”, el fondo y la forma se combinan de una forma tan asombrosamente precisa que uno llega a la conclusión de que esta escena es algo más que brillante, es la idónea para describir la acción. No sólo es que no se pueda hacer mejor. Es que, de hecho, no se puede hacer de otra forma.
Y lo más sorprendente es que, al igual que en El Cuarto Mandamiento o que el mejor Kubrick (el de 2001, Barry Lyndon o Eyes Wide Shut), lo importante no es la habilidad o los recursos técnicos empleados por Steranko, sino percibir hasta qué punto el autor ha sintetizado todas las ideas, recursos y elementos narrativos existentes hasta despojarlos de todo artificio, depurándolos en apenas una sola imagen donde el virtuosismo queda supeditado a su honestidad como narrador.
¿Entendéis por qué me gusta tanto?...

Tito Alberto

COMENTARIOS SOBRE UN FRAGMENTO DE “OUTLAND. ATMÓSFERA CERO” (Parte primera)

Un punto de partida
El problema con la policía es que no se puede confiar en ellos, porque en el momento más inapropiado les da por volverse íntegros y reaccionar honestamente.
Cualquier delincuente sabe esto. Igual que sabe que untar a un policía sólo te concede una prórroga indefinida mientras no llames demasiado la atención. Y que para poder vivir del negocio lo verdaderamente importante es repartir el bacalao entre los que están en la pomada: los políticos y jerifaltes de servicio. Y que aún así no las tienes todas contigo, aunque disfraces tu inseguridad bajo una máscara de arrogancia y prepotencia, porque, en cualquier momento, alguien puede sufrir de un ataque de integridad que amenace con joderte y mandarlo todo a la mierda.
Y es que siempre tiene que haber algún tonto por ahí suelto, al que le dé por creerse el rollo ese de la justicia, el orden, la ley y el derecho. Uno de esos tontos con placa, revestido de la autoridad que inviste una estrella; de los que te pueden reventar el negocio. Un tonto peligroso; de esos que uno se ve obligado a eliminar de tanto en tanto, igual que a las cucarachas, sólo para que los demás insectos aprendan a mear en su madriguera y no se les ocurra esparcir los orines allá donde puedan molestar a los que verdaderamente mandan.

La escena de marras
Nuestro protagonista es el sheriff de una sucia colonia minera espacial, en las lunas de Júpiter. Ha sido trasladado a este triste agujero por orden de sus superiores, en cumplimiento de una oscura misión que ellos mismos saben que no va a poder cumplir… porque, de hecho, la verdadera intención es quitárselo de en medio. Y claro, él lo sabe, porque ¿qué otro motivo habría para desterrarle a ese lúgubre destino, sino el de eliminarlo?
Duros años de trabajo, toda una vida de esfuerzo y sacrificio, dedicado a hacer lo correcto… para comprender la jodida verdad. Que las personas como él estorban; que sólo se les tolera en la medida en que pueden ser utilizados. Y que, una vez han cumplido ese propósito, sobran por completo. Nadie va a agradecer sus desvelos. Con suerte, el día de su jubilación le regalarán un reloj y le prepararán una buena juerga.
Y es entonces, en el preciso momento en que su mundo parece carecer de sentido, cuando siente más necesario que nunca recibir el apoyo de sus seres queridos, del cariño incondicional de su hijo y la confianza de su esposa. Ella, que ha aguantado años de duros traslados, saltando de un destino a otro, cada cuál más miserable que el anterior, a la espera quizás de un ascenso que nunca llega, o de un traslado a un nuevo lugar al que, por fin, pudieran considerar un hogar.
Igual que el protagonista, buscamos sus palabras de consuelo; una pequeña esperanza a la que aferrarnos. Y entramos en el pequeño habitáculo que nos sirve de residencia, buscándola, necesitándola… pero nadie responde a nuestros gritos. Estamos solos, como nunca antes lo hemos estado. Nuestros ojos recorren las estanterías vacías, la cama sin hacer, la vajilla sucia en el lavabo, los armarios abiertos y vacíos, las perchas en su interior, colgando como esqueletos desnudos…
Sobre la mesa, encontramos una nota de adiós junto a un disquete. Al reproducirlo, contemplamos a nuestra esposa en la grabación, pidiéndonos perdón, justificando su despedida con tristes excusas que suenan a viejas: el lamento por un trabajo ingrato, cuyos efectos nuestro hijo no merece soportar.
Al lado de la pantalla, un oso de peluche y una foto de familia nos recuerdan ese sueño de felicidad que una vez guió nuestro matrimonio, y que ahora parece tan lejano y perdido como las estrellas en el cielo. Un brillo intermitente en la memoria; el recuerdo de lo que pudo haber sido y no fue.

Un ejemplo de desarrollo visual
La escena que estaba describiendo corresponde a la película “Atmósfera Cero” de Peter Hyams. Una entretenida adaptación de “Sólo ante el peligro” en clave espacial.
Ignoro cómo la planificó el realizador, porque sólo he visto la película una vez y, sinceramente, tampoco ardo en deseos de volver a verla. Pero si yo tuviera que desarrollarla, me imagino que empezaría así:
Plano general de situación.
El protagonista se acerca a cámara mientras entra en la habitación. Lento travelling hacia atrás, guardando la distancia con el actor. Mantenemos el recorrido cuando éste ha interrumpido el paso, para sugerir quizás la sensación de abandono que queremos trasmitir.
Un primer plano del actor.
En contraplano: una panorámica subjetiva de la habitación.
Plano de seguimiento con la steady-cam sobre el hombro del actor.
Mismo movimiento en contracampo. Innecesario narrativamente, pero en caso que haya problemas de continuidad, el montador nos lo agradecerá.
Intercalamos las tomas anteriores con planos detalle de los objetos descritos: la cama sin hacer, las sábanas en el suelo, el armario abierto… Quizás en un único movimiento de steady-cam, realizando sucesivos barridos de izquierda a derecha.
Etcétera.
Obviamos lo que pasa entre medias, que seguirá la misma tónica descrita, pero me gustaría que nos detuviéramos en el último plano: el protagonista permanece abatido sobre un sillón, mientras ve una y otra vez el video grabado por la esposa. La cámara se ubica fuera de la habitación, encuadrando al protagonista en el marco de la puerta a contraluz, con el resto del cuadro prácticamente a oscuras. La cámara se aleja lentamente, descuadrando la composición. La imagen vira lentamente a negro y la banda sonora queda muda. Fin.


Tito Alberto

19 agosto 2011

EL REGRESO DE BRUCE WAYNE

Título: BATMAN VOL. 2 Nº 43: EL REGRESO DE BRUCE WAYNE 1 DE 6, Autores: GRANT MORRISON / CHRIS SPROUSE, Editorial: Planeta de Agostini, Formato: Comic-book, 48 págs. color, Precio: 3,5 €.


Miniserie de 6 números (publicados en la serie BATMAN nºs 43 a 48 en su edición española), culmina los argumentos planteados por su guionista Grant Morrison para el personaje desde el final de CRISIS FINAL, el evento de DC Cómics de hace un par de temporadas, y supone, si no un final, al menos un punto y aparte para la trayectoria que comenzara en su andadura con el caballero oscuro, recopilada en los tomos BATMAN E HIJO, EL GUANTE NEGRO y BATMAN R.I.P., y prolongada en los números siguientes de su edición mensual.
Confieso que la lectura de EL REGRESO DE BRUCE WAYNE, pese a la brillantez que está demostrando Morrison en la serie, no me apetecía demasiado porque la premisa resultaba poco atractiva, simplona y algo así como una excusa para tal vez sacar a la venta una nueva línea de merchandising del cruzado enmascarado (el Batman Cavernícola, el Corsario, el Pistolero, etc..), ya que trata en esencia sobre el paso de Bruce Wayne por distintos periodos de la historia (uno por número), desde el pasado remoto hasta el futuro lejano. Sin embargo, Morrison vuelve a hacerlo, acompañado por varios artistas en la parte gráfica, y ofrece una aventura mucho más interesante de lo que pudiera esperarse, totalmente continuista e imprescindible a la que ha venido desarrollando hasta ahora, plagada de pistas y guiños a la compleja trama que se va dilatando desde que aterrizó en la colección, resultando tan ocurrente como entretenido de seguir.
La edición en grapa se complementa con una serie de exhaustivos artículos que analizan y subrayan todos aquellos detalles relacionados con números anteriores que probablemente se pasarían por alto en una primera lectura, proponiendo un peculiar juego de detectives dentro del tebeo a la caza de la mayor cantidad de "huevos de pascua" que nos haga sentir cómplices de lo que se nos cuenta.
En un personaje que viene protagonizando viñetas ininterrumpidamente desde los años 30, es un logro necesario zarandear un poco sus cimientos sin necesidad de limitarse a golpes de efecto más o menos gratuitos y cíclicos (que tampoco han faltado) sino aportando también algo de genuina originalidad, de la que Morrison parece andar casi siempre sobrado, para aportar interés a la franquicia de la que se ocupe.
Por ello, una lectura muy recomendable, pero sobretodo para los que estén disfrutando de esta nueva etapa del superhéroe insignia de la editorial norteamericana.

J. A. Santiago

05 agosto 2011

LOS CUENTOS DE LA YAYA

Título: NonNonBa

Autor: Sigeru Mizuki

Editorial: Astiberri

Páginas: 416 B/N

PVP: 26 €

La producción en formato cómic de Shigeru Mizuki(Sakaiminato, Japón; 1922)es bastante extensa y ahora Astiberri está publicando su obra en español,publicación ésta quellena un vacío editorial que más tarde o más temprano tenía que ocurrir por éstos lares.
El personaje que da título al cómic, NonNonBa, es una anciana supersticiosa y enciclopedia viviente de mitos y leyendas gracias a la cual Shigeru descubre el mundo de los yokai,entidades sobrenaturales que pueblan la tradición japonesa.
La edición francesa de este cómic obtuvo el Premio al Mejor Álbum en el Festival Internacional del Cómic de Angulema de 2007.
En él Mizuki combina elementos autobiográficos(de su infancia en el agridulce Japón de los años 30) con otros temas de índole fantástica en dónde tienecabida fantasmas y otros seres sobrenaturales que inundan las páginas de contínuo asombro por parte del lector que no se espera lo que vá a ocurrir en las páginas siguientes.
Lo que hace realmente especial a ésta obra es la conjunción perfecta(yo lo llamo MAGIA,es muy difícil encontrar eso en un cómic) entre el costumbrismo basado en algunos de los recuerdos del autor y los ambientes oníricos y fantásticos envuelto en forma de cuento infantil de aparente sencillez con un dibujo nada funcional donde prima la fórmula dibujo caricaturesco-fondos realistas(la cual llamó Scott McCloud 'enmascaramiento')que cobra protagonismo durante todo el taryecto de la obra.
Hablemos un poco más del pasado de Mizuki para que podamos entender mejor su producción:perdió su brazo dominante (izquierdo)en la guerra en Papúa Nueva Guinéaa los 20 años.Fué espectador mudo de una masacre que acabó con todos sus compañeros y contrajo la malaria.Todos éstos hechos hicieron de ésta etapa vital un período de superación y de supervivencia que a lo largo de los años le ha granjeado el título de uno de los mejores 'mangakas' de su generación.
Aún con ése trauma de su juventud,la obra destila también un humor que casa muy bien con el tono costumbrista-fantástico que podemos encontrar en la misma,sobretodo en su representaciónde ese mundo fantasmal,que le vá como anillo al dedo.
La incontinencia creativa de Mizuki parece que no tiene fin.A sus 88 años ha publicado más de 60 obras, 4 de ellas han sido publicadas por Astiberri(Operación Muerte,Kítaro,3:calle de los misterios y la que nos ocupa hoy)por lo que todavía nos queda Mizuki para mucho tiempo,y que dure.Parece que por fin,se está dando a conocer otro tipo de cómic japonés que no sea el que inunda diariamente las estanterías de las librerías especializadas,de los cuales me mantengo alejado lo máximo posible.
Con Mizuki nos esperan muchas lecturas y relecturas de sus obras,manjar que no debe perderse ningún aficionado al buen manga.
De lo mejor de la cosecha del pasado 2010,sin lugar a dudas.


Francisco José Arcos Serrano