17 noviembre 2008

TE ECHARÉ MUCHO DE MENOS



Título: SHORTCOMINGS
Autora: ADRIAN TOMINE
Editorial: RANDOM HOUSE MONDADORI
Páginas: 112 PVP: 19,90 €
Para quien no lo sepa, diré que Adrian Tomine (Sacramento, 1974) es uno de los ejemplos más destacados del nuevo cómic norteamericano, autor intimista dotado con una sobresaliente capacidad de observación, poseedor de una estética fría –a veces gélida– y un gusto especial por historias de soledades e incomunicaciones afectivas. Su terreno narrativo es el de las frustraciones cotidianas, la introversión y el desamor, y sus personajes son seres anónimos que se manejan por la vida huyendo de sus propias motivaciones o sin llegar siquiera a comprenderlas. Tiene Tomine la extraña capacidad de crear situaciones aparentemente anodinas y cargarlas de violencia emocional a la manera de Raymond Carver –con quien tanto se le compara–, amparado en un eficaz y perturbador uso del diálogo y una puesta en escena sobria, ortodoxa, que comenzó recordando a la de Daniel Clowes y que ha desembocado en una voz elegantemente propia. Los dos álbumes de Tomine editados anteriormente por La Cúpula, Rubia de verano y Sonámbulo y otras historias, recopilaciones de historietas cortas procedentes de su propia serie de comic books, Optic Nerve, son un brillante catálogo de humillaciones y ternuras cotidianas, y el lector queda fascinado por la morbosa oportunidad que tiene de ver, sin ser visto, la intimidad de aquellos que podrían ser nuestros vecinos, o nosotros mismos. Una mujer que grita a un desconocido para que deje de acosarla en plena calle, alguien que se baja del coche y golpea a un peatón hasta matarlo, un matrimonio que apaga la luz para poder observar cómo hace el amor la pareja del apartamento de enfrente…, pequeños flashes de realidad recreados por el autor, si no para explicar, al menos para mostrar el vacío, la muerte del afecto, que es el cemento de la sociedad occidental contemporánea. Se podría decir que el resultado es muy literario. Pero a la vez posee el sabor peculiar propio de la historieta, el poder simbólico de la integración de palabras e imágenes según un ritmo propuesto por el autor que es ejecutado privadamente por cada lector. Shortcomings, la primera novela gráfica –serializada en los números 9 a 11 de la citada Optic Nerve– de Tomine o, lo que es lo mismo, su primer trabajo largo, encierra en sus poco más de cien páginas casi todos los elementos que han hecho célebre al autor de Dylan & Donovan, derivas sentimentales protagonizadas aquí por una pareja estadounidense de origen japonés, Ben y Miko, que afronta una separación temporal cuando ella acepta una beca y abandona Oakland para trasladarse a Nueva York durante cuatro meses. En palabras de Jonathan Lethem: “Shortcomings es una novela gráfica excepcional: contiene la grandeza del cine de Eric Rohmer y la agudeza narrativa de Alice Munro. Tomine ha escrito y dibujado un libro que, por su exquisita sencillez, es perfecto”. No se me ocurre una forma mejor de acabar recomendando su lectura.
Javier Fernández









2 comentarios:

Alvy Singer dijo...

Bueno, bueno. ¡BLOG DE TEBEOS! ¡JAVIER FERNÁNDEZ EL DE LA GRIETA! ¡A TOPE!

Oiga, a mi Tomine me aburre, sobretodo lo último y eso incluye ShortComings, creo que es muchísimo más simple que su referente más obvio, Daniel Clowes. No es que quiera otro Clowes, pero la línea es mucho más melodramática y hasta simplona. Tanta incomunicación afectiva se pierde cualquier tipo de riqueza (estructural, compositiva, incluso diría que expresiva) en fervor de una poesía que, la verdad, tira de repeticiones un tanto obvias.

Adrian Tomine es como el Rodrigo García de los tebeos.

Javier Fernández dijo...

Querido Alvy, soy Javier.

La influencia estética de Clowes en Tomine está ahí (en algún lugar leí que son, o eran, vecinos y que Daniel ayudaba a Adrian a resolver ciertas dudas) pero, personalmente, me parecen autores muy diferentes y, en todo caso, ambos herederos del enorme Jaime Hernández. De momento, en este blog se recogen sólo los artículos de prensa que voy publicando semanalmente en El día de Córdoba, de ahí la extensión fija y el carácter reseñístico, aunque espero sacar tiempo para colgar algún que otro análisis más en profundidad.

Me interesa, sobre todo, citar singularidades (a través de obras y autores) de la historieta e ir trazando un mapa. Lo que tú llamas "repeticiones un tanto obvias" evidentemente lo son si se compara la obra de Tomine con obras literarias o cinematográficas pero, ojo, creo que está haciendo tebeos bien distintos de los habituales y, en ese sentido, está enriqueciendo el medio. Coincido contigo en que Tomine es un autor monótono, pero esto no me parece un demérito. Gustos aparte. Y no creo que sea particularmente poético aunque sí trabaja un estrecho territorio emocional sobre el que insiste una y otra vez. En ese sentido podría considerarse incluso un virtuoso, ¿no?

Por cierto, me alegro mucho de verte por aquí.